
Publicado en: MIDES
El Ministerio de Desarrollo Social realizó un llamado público a personas con diferentes discapacidades para ocupar 6 cargos administrativos en sus dependencias y la respuesta fue la inscripción de 243 ciudadanos y ciudadanas que enfrentan sus dificultades, se preparan para la inserción laboral y hacen el esfuerzo de superarse.
Wendy es una joven de 29 años que culminó sus estudios a nivel escolar y liceal con calificaciones que siempre superaron sin problemas los niveles de exigencia. Cuando tenía 13 años se le manifestó una deficiencia ocular de difícil solución, llamada “maculopatía stargartd”, la que según los especialistas implica una pérdida progresiva de la visión que en algunos casos se revierte con un tratamiento a través de ejercicios. Wendy experimentó un duro golpe anímico, imaginó muchos escenarios pesimistas sobre su futuro y los daños que la enfermedad le ocasionarían, no obstante insistió en estudiar pese a experimentar un avanzado estado de la enfermedad. Se inscribió en la Facultad de Psicología. Las tareas académicas presentaron nuevas dificultades con el paso del tiempo; leer el pizarrón ya no era una acción sencilla, las letras ya no eran tan visibles.
Algo similar ocurrió con las fotocopias, que tenían que ser ampliadas para que estudiara. La tarea insumió progresivamente más tiempo y dinero por lo que se volvió más difícil; aún así esta joven continúa cursando algunas materias. La joven cuenta: “gracias a una serie de ejercicios realizados durante años, se pudo revertir en buena medida la enfermedad aunque hoy en día tengo que esforzarme para estudiar y hacer otras actividades que antes no presentaban problemas”.
A pesar de las dificultades llegó a un nivel de escolarización elevado que le abre posibilidades de inserción laboral, pero tuvo que asumir la dimensión de la enfermedad que la afecta y buscar satisfacciones personales sin perjudicar su salud.“El apoyo de mi familia, de mis compañeros y de quienes me rodean es fundamental para continuar avanzando. En la facultad grabo las clases para estudiar y en los parciales necesito de la colaboración de los profesores para que permitan que alguien lea y grabe las preguntas; esta es la forma de contestarlas en el tiempo necesario”, relató.
Wendy logró emplearse como administrativa en un instituto educativo privado y cuenta que el apoyo del programa Agora de la Unión Nacional de Ciegos del Uruguay fue muy importante para obtener esta oportunidad; se alegra por eso de que los llamados laborales del Estado incluyan puestos para gente con diferentes capacidades. “El concurso del MIDES representa una buena oportunidad de trabajo. Como muchos uruguayos busco la estabilidad laboral y la posibilidad de crecer como persona y desempeñar tareas para las que me he preparado durante años”, contó
La concursante destacó la atención de los funcionarios y comentó que ha participado en concursos en el BPS, el BROU, el BSE y la IMM. En relación al trato recibido de parte de la sociedad comentó: “los discapacitados muchas veces somos discriminados inconscientemente con expresiones en diminutivo como “la cieguita” o “el renguito”", pero destacó la tendencia a brindarles oportunidades de trabajo en el sector público, en grado todavía insuficiente para ella pero que valoró como una posibilidad real de integración. Consultada acerca del polémico tema de la definición que se le otorga a las personas con dificultades físicas o mentales, opinó: “la idea de que tenemos capacidades diferentes no refleja la realidad. En el caso de las personas con baja visión no tenemos capacidades diferentes a las del resto de las personas; enfrentamos una dificultad que nos impide desempeñar algunas actividades. Debemos luchar para superar los impedimentos, pero no somos ni pobrecitos ni héroes, sólo necesitamos que nos respeten y reconozcan nuestros derechos”.
Más de doscientas historias similares, protagonizadas por personas con dificultades diferentes tuvieron un punto de encuentro en la mañana del viernes 6 y el sábado 7 de junio en el edificio del MIDES. Susana Baruj y María Esther Romero, integrantes del equipo de Recursos Humanos, informaron que doce funcionarios trabajaron en la recepción de los postulantes y se ocuparon de brindar una atención respetuosa y de asegurar las mejores condiciones posibles para todos, acondicionando el local para el acceso de las personas. En la puerta de 18 de Julio se colocó una rampa para sillas de ruedas, a la vez se utilizaron mesas con una altura adecuada para las personas con dificultades de traslado y se habilitaron diferentes salones para generar espacios diversos en un clima de silencio y tranquilidad.
Las funcionarias explicaron que otra de las medidas fue la utilización de un programa de computación para personas con problemas visuales, la presentación de la misma prueba en diferentes tamaños de letra según la necesidad de los concursantes y la atención de algunos casos particulares, como el de una ciudadana que no podía escribir a mano pero sí a través del teclado y prefirió traer su máquina de escribir para realizar la prueba.
Entre los inscriptos hubo personas con problemas renales, ceguera, baja visión, parálisis, problemas motrices, dificultades de audición y patologías psiquiátricas.Romero destacó que los requisitos exigidos consistían en tener ciclo básico de educación Secundaria aprobado y estar inscriptos en el registro de la Comisión Honoraria del Discapacitado.
Más de la mitad de las personas que participaron en el concurso aprobaron las pruebas diseñadas por un psicólogo que brinda servicios al MIDES. La evaluación consistió en una prueba de comprensión lectora sobre un texto de carácter administrativo y una propuesta de múltiple opción para medir conocimientos sobre herramientas informáticas.Actualmente Recursos Humanos evalúa los méritos acreditados por los 111 participantes que superaron las exigencias.
“Este proceso de selección fue un desafío para el equipo de trabajo porque al objetivo de garantizar justicia a los participantes se agregó el de permitir que se sintieran cómodos e integrados sin invadir sus espacios ni caer en excesos”, explicó Romero. El jueves 12 y el viernes 13 de junio un grupo de funcionarios de esta dependencia recibirá a quienes requieran una devolución de sus trabajos. Tras la evaluación de los méritos presentados se realizará la convocatoria a una entrevista que definirá quienes desempeñarán las funciones requeridas.
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